Jurídicos

¿Es un bien jurídico protegido?

Ha concluido el proceso electoral. El partido gobernante se perpetuará, al menos por otros cuatro años, en el poder. Al margen de las consideraciones que el proceso electoral merezca a cada individuo, es evidente que la continuidad del partido gobernante nos hace prever que continuará con la mayoría de las acciones en marcha.

Pero no es el momento ni el lugar de realizar reflexiones sobre ello. Hoy deseo tratar algo diferente, por ahora intemporal.

En nuestro derecho penal se establecen aquellos bienes que, por su importancia para la sociedad, merecen la consideración de bien jurídico protegido. Son aquellos bienes que el sistema jurídico se encarga de tutelar y de defender (voy a eludir más términos jurídicos que aquellos que sean inevitables). Y en torno a ellos el Código Penal va perfilando las penas que se impondrán a quienes ataquen a esta clase de bienes, que son de obligada defensa, y a los que denominará como delincuentes. Es decir la personas que atenten contra ese bien (la vida, la propiedad, la salud pública, etc.) son delincuentes.

Y aquí viene mi planteamiento. ¿es  necesario adormilar al pueblo español?, ¿tan importante es mantener alejado al pueblo de todo aquello que puede despertarle del sopor, que puede apartarle de la contemplación placentera de las posibilidades que ofrece el modo de vida absolutamente lúdico que tenemos actualmente?

Si nos atenemos a lo que cualquier mortal no adormilado, es decir aquella persona que lucha por su libertad y se opone al adoctrinamiento partidario, saca en consecuencia de oir e incluso escuchar a los creadores de la opinión pública, la cuestión adquiere su verdadera dimensión.

Están a punto de lograr que aquellos asuntos de importancia capital para cualquier demócrata, pero que pueda interrumpir el adormilamiento general, sean echados al cubo del olvido.

Me refiero en el caso concreto de hoy -las investigaciones del atentado del 11 de marzo de 2004,- a por qué se nos impone, o al menos se intenta,  hacernos ver que los atentados fueron la represalia al comportamiento de Aznar en las Azores, y que ya no hay nada más que investigar.

Y naturalmente no actuar de ese pretendido modo podría interrumpir la cómoda situación de la mayoría del pueblo español. Pero, tranquilos,  como eso no se va a volver a producir, descanse. Adormílese. El gobierno se ocupará de que nada le sobresalte.

Fijaos que si el pueblo pensase que los atentados del 11 de marzo de 2004 pudieran repetirse, acaso ellos, en esa próxima e indeseable ocasión, si vayan en los trenes.

Acabamos de asistir a un espectáculo vergonzante y vergonzoso. Los actos del cuarto aniversario de los terribles atentados que se cometieron el día 11 de marzo de 2004.

Ya ni el himno nacional acompaña a los actos en los que participa la Corona. El gobierno en el abandono más absoluto de sus obligaciones, no  estima necesario que suene el Himno de España. Es el gobierno el que vulnera la Ley. ¿y que más da?, para eso tiene el poder. Para hacer lo que le venga en gana. Ya legislará si es necesario. Al fin y al cabo ¿que es legislar? Pues nada más que evitar que las conductas delictivas lo sigan siéndolo.

Eso sí, al resto de los mortales se le aplica el Código Penal, y solo en los casos de personas acaudaladas (botín, los albertos) se consideran exentos, (¿por su contribución al sistema?). De ello se ocupan  los más altos tribunales que colaboran activamente modificando preceptos jurídicos que en otro país del mundo democrático haría sonrojar al espectador más parcial. Repito más parcial, no es un error mecanográfico. Aquí nada de nada.

Volviendo al tema. Hemos podido presenciar unos actos que me recordaron una película que tuvo un gran triunfo de taquilla. Creo que se llamaba  Becket, que protagonizaban Richard Burton y Peter O`Toole. La historia del film era que el Rey de Inglaterra, Enrique II, nombra a un subordinado suyo Arzobispo de Canterbury, en concreto a Tomas Becket. Y realiza tal nombramiento en su deseo de manejar a la Iglesia.  Al no prestarse a ello Becket, el Rey ordenada acabar con su vida. Como penitencia el Rey se dejaba azotar una vez al año, para calmar al clamor popular por el terrible e injustificable asesinato. ¡teatro, puro teatro!. Eso si, la pelicula magnífica.

Aquí y ahora, todo el aparato del Estado se aplica el castigo (?) y desfila ante los medios de comunicación en homenaje a 194 muertos (de ellos dos no nacidos) y más de 1.700 heridos, y ya durante los 364 días siguientes volveremos al mayor de los olvido. Incluso la A.V.T.,  sigue esta dinámica. Y digo olvido con la mayor de las energías. ¡no hay derecho!.

¿qué eficacia tiene una reinvidicación que se hace una vez al año?. Ninguna.

En la linea de exposición que quiero mantener, deseo tratar ahora a los periodistas no alineados con el gobierno, pues lo que si lo están, desde el primer minuto, han tregiversado todo lo que era necesario y más.

Escuché a Alfonso Rojo decir que lo de los peones negros era una chorrada. Y que decir de la COPE, donde un Federico ha censurado desde hace un año nuestro quehacer, y en sus informativos se anuncian todos los actos en recuerdo del 11 de marzo menos los que nosotros celebramos. ¡pues que bien, como si les necestisásemos para seguir en la calle!.

Con esta novedad en los comportamientos, unidos a la presión de los medios -el diario El País sometió a Mariano Rajoy, formulándole en la entrevista que publicó tres días antes de la cita electoral más de media docena de preguntas sobre los asesinatos del 11 de marzo-, y las provocaciones continuas para lograr revivir políticamente el asunto, y a todo lo cual  hay que unir que por nuestra condición de parias nadie se ocupa de hacer la más leve mención de nuestros actos de cada mes, parece que, definitivamente, se ha tomado el camino de cerrar la página más vergonzosa de nuestra historia. La Historia de España.

A partir de ahora hay que procurar que el pueblo llano siga adormecido, siga disfrutanto de los bienes que el modo de vida actual les regala. Tal vez no puedan con la crisis económica que se viene encima, pero lo seguirán intentando.

A ello colaborará el Tribunal Supremo, que ha decido acabar cuanto antes con esta historia molesta y anuncia que antes de septiembre dictará sentencia definitiva. ¡que rapidez!, ¿es de agradecer?, lo veremos. Ellos dirán aquello de ¡ya está bien!, mientras nosotros decimos ¡BASTA YA!. Son los dos aspectos ante un hecho deleznable que se quiere enterrar.

Ante tan semejante desafuero me tengo que plantear la pregunta ¿es un bien jurídico que merece la protección del Estado, que los españoles sigan dormitando, que sigan anestesiados?

Para mi la respuesta es muy otra. ES VERGONZANTE LA SITUACIÓN QUE VIVIMOS. Un gobierno que no se cansa de mentir, y que seguirá mintiendo por otros ¿cuatro años? (no estoy tan seguro con la situación económica que está ahí). Desde que la Audiencia Nacional ha dejado unas interrogantes, nadie ha investigado nada. Pero eso sí, ya hasta esa señora que pretende que por ser una víctima del terrorismo le asista la razón, y que se llama Pilar Manjón, también ha dictado sentencia: el culpable es AZNAR por la foto de las Azores (que absoluta desvergüenza).

Todos, repito, desean acabar con este BOCHORNO y cerrar las páginas. No se ha realizado ninguna nueva investigación. Creo que el Juez Instructor desea  dejar su puesto (la repanocha. Este dosier le pesara toda su vida). Simplemente lamentable.

Hay que proteger a los ciudadanos. Que descansen, que piensen en el próximo puente tan cercano de la Semana Santa, , y después en el de Mayo y  en el verano. Pan y circo, con sexo incluido que para eso todos los días escuchamos que si tu vida sexual anda bien todo lo demás tiene remedio. La muerte de 194 inocentes ¿tiene remedio?, ¿el dinero de las indemnizaciones?. ¡que vergüenza!

Pero yo no voy a aceptar ese planteamiento. Y creo que un motón de ciudadanos tampoco. Que los medios de comunicación  desean olvidarse de nosotros, pues nos da igual, desde hace más de un año se olvidan de que existimos, pero siguimos fieles a nuestra promesa. Nosotros no estamos en la calle para salir en los medios y que la gente diga que si tal y que si cual. Estamos porque tenemos vergüenza, y no toleramos que el Estado se olvide y pase página de las más vergonzante acción que un pueblo debe soportar.

¡Allá ellos.....!