Notas de Prensa

Peones Negros convocan el 11 de abril concentraciones ciudadanas

 en numerosas ciudades para exigir Verdad, Memoria y Dignidad

Con la misma convicción y entusiasmo mostrados desde agosto de 2006, Peones Negros convoca de nuevo sus concentraciones en cumplimiento del compromiso solemne ante los ciudadanos de reunirse todos los 11 de cada mes. Por ello, llama a todos las personas de bien a acudir el miércoles 11 de abril a las 20 horas a los actos programados para apoyar a las víctimas del terrorismo y exigir el total esclarecimiento del atentado de Madrid del 11 de marzo de 2004.

Peones Negros es una plataforma libre e independiente, está abierta a todos los ciudadanos y es democrática en su funcionamiento, sin que pueda ser patrimonio de ninguna persona, partido o grupo de presión. No responde a otro interés que la búsqueda de la verdad para todos los ciudadanos y la conservación de la memoria y dignidad para las víctimas del terrorismo.

Peones Negros condenan la agresión a Antonio Aguirre

Los Peones Negros condenan la agresión realizada, contra el miembro del Foro de Ermua D. Antonio Aguirre, por grupos de raíz totalitaria que, por no respetar el Estado de Derecho, recurren al uso de la fuerza como instrumento político. No es propio de una democracia asentada el hecho de que en la puerta de un Tribunal de Justicia se golpee a una de las partes con flagrante impunidad, motivada por la evidente pasividad y patente parcialidad de las fuerzas de seguridad, que deberían garantizar el orden y la integridad física de todos los presentes.

Por todo ello, los Peones Negros expresan su más profunda repulsa, condena y preocupación por el vergonzoso suceso y desean transmitir su solidaridad al Sr. Aguirre.

PEONES NEGROS rechazan la retirada de cargos de la Fiscalía contra Otegui

Las Asociaciones de Peones Negros, ante la insólita retirada por parte de la Fiscalía de la acusación de enaltecimiento del terrorismo a Arnaldo Otegui, desea manifestar que rechaza de plano esta acción, presumiblemente inducida por el Ejecutivo de quien depende jerarquica y funcionalmente la Fiscalía General del Estado, ya que esta actuación supone una quiebra del Estado de Derecho y una nueva cesión ante los terroristas y quienes les apoyan, suponiendo, consecuentemente, una nueva afrenta a las Víctimas del Terrorismo.

Al formular esta protesta, efectúa asímismo un llamamiento a la ciudadanía para que en ningún momento abandone la defensa de la justa y equitativa aplicación de las leyes y a continuar apoyando la garantía que representa el Estado de Derecho.

Y finalmente desea expresar su rechazo a la forma en que ha tenido lugar esta maniobra del Ministerio Fiscal, quien tras no ser atendida su inaudita petición de aplazamiento del juicio previsto, a celebrar contra Arnaldo Otegui, hasta después de las elecciones municipales -es decir considerando que seguía existiendo delito de enaltecimiento del terrorismo-, y para evitar que tuviera lugar la celebración del juicio, y la publicación de la correspondiente sentencia, que hubiese podido ser condenatoria, ha retirado los cargos, evitando, de esa manera, que el Tribunal llegase a dictar sentencia. Es decir, impidiendo "de facto" la aplicación de la Justicia e invalidando, de paso, los esfuerzos empeñados por las FyCSE en la persecución y puesta a disposición judicial de los terroristas y sus colaboradores necesarios.

Los Peones Negros rechazan que, Luis del Pino, hable en su nombre

Los Peones Negros no aceptan la imposición de los criterios personales de Luis del Pino, ni las hipótesis desveladas en su último libro acerca de la autoría del atentado del 11M en Madrid.

El conflicto surge cuando Luis del Pino, tomándose atribuciones que no pueden en buena lógica corresponderle, pretende erigirse como líder indiscutible del movimiento cívico y decide que los Peones Negros deben desmovilizarse, renunciar a su concentración “11 de cada mes”, desmontar las estructuras existentes y volver a Internet para poder crear en el futuro otra estructura diferente, ya decidirá él cómo. Pero del Pino había dejado ya claras sus intenciones a destacados miembros de los Peones, afirmando que “no deseaba tener una estructura que no pudiese dominar ya que cualquier decisión de la organización repercutiría sobre su imagen”.

El movimiento cívico y libre de Peones Negros considera que la decisión de desmovilizarse la tendrían que tomar, en todo caso, sus asociados, solo después de escuchar y discutir razones de peso que en ningún momento se han aportado.

Y ello porque este movimiento cívico es propiedad de todos los ciudadanos, sin que pueda ser patrimonio de ninguna persona, partido, familia o grupo de presión.. Los asociados a Peones Negros no son miembros de una secta que sigan ciegamente las órdenes e instrucciones de un gurú, sino ciudadanos libres, con capacidad crítica y conscientes de sus derechos.

Rechazan también las amenazas recibidas en el caso de no disolverse e informa a la opinión pública de que Luis del Pino, aún siendo una persona completamente respetada dentro de la plataforma, ni habla ni puede hablar, de ningún modo, en nombre de los Peones Negros.

El movimiento de los Peones Negros decide seguir en la calle

El movimiento de los Peones Negros decide seguir en la calle convocando la concentración 11 de cada mes.

En contra de los rumores que se han extendido en los últimos días, el movimiento de los Peones Negros va a continuar en la calle reclamando la verdad, la dignidad de todos los ciudadanos y la memoria de las victimas del terrorismo. Nada ni nadie podrá acallar a este movimiento, que ya se ha convertido en un auténtico fenómeno social.

Los Peones Negros nacen como un fenómeno singular y espontáneo a partir de personas que se conocen en internet, en el blog de Luis del Pino, y que deciden asociarse libremente difundiendo esta iniciativa ciudadana a otras muchas que se unen posteriormente a esta plataforma sin ni siquiera tener un acceso a Internet o poseer experiencia asociativa. Desde el principio se formaron en muchas localidades grupos de Peones que se autofinanciaban con aportaciones voluntarias de sus miembros, elegían democráticamente su representante local y se coordinaban con otros grupos a través del foro de fondodocumental.com. A partir de un momento determinado, Peones Negros decide, por adhesión sucesiva de sus miembros, convocar el 11 de cada mes, una concentración para saber la verdad del 11 M y homenajear a las víctimas. Esta concentración había alcanzado la cifra de 57 ciudades y se encontraba en aumento.

Las decisiones eran siempre discutidas y consensuadas entre todos e impulsadas por el coordinador nacional, elegido por los representantes locales. Se compartía, eso sí, la idea de que Luis del Pino, aun no habiendo tomado parte en la organización del movimiento, constituía un referente importante a través de sus investigaciones y su personal ejemplo de valentía y arrojo. También se reconocía a del Pino un cierto liderazgo moral por sus méritos personales y por haber sembrado la semilla de la duda sobre la versión oficial del 11 M. Pero el señor del Pino nunca se sometió a ningún tipo de elección dentro de la agrupación, elección que hubiese añadido la legitimidad democrática a la moral. Así, Peones funcionó como una simbiosis entre una organización ciudadana creada desde la base y la investigación de Luis del Pino en la que también colaboraban muchos miembros de los Peones Negros.

El problema surge cuando Luis del Pino, tomándose atribuciones que no pueden en buena lógica corresponderle, pretende erigirse como líder indiscutible del movimiento y decide que los Peones Negros deben desmovilizarse, renunciar a su concentración 11 de cada mes, desmontar las estructuras existentes y volver a Internet para poder crear en el futuro otra estructura diferente, ya se decidirá cómo. En sus escritos, del Pino ordena cancelar la concentración del 11 de marzo y prohíbe salir a la calle con pancartas o símbolos propios mientras proclama un cambio de estrategia para los Peones Negros en la que se insinúa la improcedencia de las concentraciones y de la difusión de la duda en la calle. Pero del Pino había dejado ya claras sus intenciones a destacados miembros de los Peones, afirmando que no deseaba tener una estructura que no pudiese dominar ya que cualquier decisión de la organización repercutía sobre su imagen.

Pero, al igual que no se puede poner puertas al campo, tampoco se puede pedir a ciudadanos que actúan por principios, generosidad y sentido del deber, que se retiren de la calle y desmonten las estructuras organizativas, que tanto trabajo ha costado construir, haciendo dejación de la palabra dada a sus compañeros peones, menospreciando el gran esfuerzo que han realizado muchos compañeros y defraudando la confianza que muchos conciudadanos habían puesto en ellos.

El movimiento libre de Peones Negros considera que la decisión de desmovilizarse la tendrían que tomar, en todo caso, sus asociados, después de escuchar y discutir razones de peso que en ningún momento se han aportado. Y es que este movimiento "es propiedad de todos los ciudadanos sin que pueda ser patrimonio de ninguna persona, familia o grupo de presión". Los asociados a Peones Negros no son súbditos de una monarquía absoluta ni miembros de una secta que sigan ciegamente las órdenes e instrucciones de un gurú sino ciudadanos libres, con capacidad crítica y conscientes de sus derechos.

Por todo ello, el movimiento libre de Peones Negros no va a desmontar sus estructuras organizativas sino que continuará en la calle buscando la verdad y cumpliendo la palabra dada a muchos ciudadanos ya que todavía no se conoce lo que realmente ocurrió el 11M. Rechaza también las amenazas recibidas en el caso de no disolverse e informa a la opinión pública de que Luis del Pino, aún siendo una persona completamente respetada dentro de la plataforma, de ningún modo habla ni puede hablar en nombre de los Peones Negros.